destacadas

Un presupuesto escaso

¿Qué le depara a las Universidades este 2026?

Sin recomposición salarial, el presupuesto de financiamiento de las Universidades Nacionales sigue siendo el mismo que el de 2024. Con un incremento del 2%, que no cubre la inflación mensual, no hay tranquilidad en los pasillos universitarios.

Marcha 11 02
Los salarios están lejos de una recomposición, poniéndose en riesgo el sostén del sistema universitario.

A lo largo del 2024, el conflicto presupuestario se incrementó en las casas de altos estudios. Estudiantes, docentes, no docentes y becarios unieron voces para manifestarse respecto de la situación. Un 23 de abril, del mismo año, miles de manifestantes —de distintas ciudades y provincias— se reunieron en rechazo al veto presidencial de la ley de financiamiento universitario que había sido aprobada en el congreso anteriormente.

Luego de dos años de la asunción del gobierno oficial, la situación salarial en las Universidades continúa siendo la misma. Se dio un aumento pero no cubre por completo la pérdida del poder adquisitivo que se dio en el transcurso de la asunción del gobierno nacional hasta el presente. “La ley no se está aplicando, que era la que venía a traer la solución a la falencia de los problemas salariales y de funcionamiento. Si bien la justicia le dio curso, el gobierno sigue en contra de ponerla en ejecución” aclaró el Dr. Marcelo Aba, rector de la UNICEN, para Radio Universidad 90.1.

Una realidad que continúa

La problemática del financiamiento universitario continúa siendo tema para la agenda 2026. Con la vigencia de la Ley de discapacidad, surge la pregunta de ¿cuándo entrará en vigencia la Ley de financiamiento Universitario aprobada el 22 de agosto del 2025?

Fue este 6 de febrero que el Secretario de educación y el Subsecretario de Políticas Universitarias se reunieron con las autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) con el propósito de generar un diálogo.

Lejos de ser un estallido, se trata de un proceso que viene en erupción desde hace tiempo. La falta de recomposición y la persistencia de incrementos insuficientes profundizan una situación que comienza a consolidarse como un escenario cotidiano para las universidades nacionales.

Según la CONADU—link página oficial—(Federación Nacional de docentes, investigadores/as y creadores/as universitarios) las universidades se sostienen con docentes que cobran $250.000 pesos mensuales. Con el aumento del 2% y los bonos no remunerativos de $12.500 para quienes tienen dedicación simple, $25.000 para quienes tienen semi y $50.000 para quienes tienen exclusiva, “se profundiza el ataque a la universidad pública que pone en riesgo el ciclo lectivo 2026 y la existencia misma del sistema universitario”, aclara la Federación.

Las voces que se vuelven a alzar

Las 11:00 de la mañana del miercolés 11 de febrero se marcan en el reloj de cualquier habitante argentino. En el Congreso de la Nación se reúnen 72 senadores que discutirán la Reforma Laboral que propone el Gobierno Nacional. Mientras, en la ciudad de Tandil, los gremios de docentes, no docentes y estudiantes se concentran en la plaza del centro para decirle “no” a la reforma laboral.

Según ADUNCE —gremio docente de la UNICEN— la reforma laboral que se pretende impulsar afecta “la estabilidad en el empleo, la negociación colectiva y las condiciones dignas de trabajo”.

La marcha contó con la participación de ADUNCE, FATUN (Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales), MIT (Mesa Intersindical de Tandil), CGT (Confederación General del Trabajador), CTA (Central de Trabajadores de la Argentina) y agrupaciones estudiantiles.

En palabras del rector de UNICEN reafirma el compromiso de las Universidades Nacionales con la sociedad, “nos toca por lo inmediato hablar de los temas que son complejos, pero es importante reconocer que la universidad está viva, sigue trabajando, sigue cumpliendo su rol y está con la sociedad” concluye.