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Pasión, rivalidad y deseo

Heated Rivalry: la serie que hizo explotar a Internet

El 6 de febrero desembarca en Latinoamérica, por HBO Max, la serie que conquistó los corazones de los usuarios de las redes sociales. Ambientada en el mundo del hockey sobre hielo, esta historia no solo narra una rivalidad sino una tensión entre dos jugadores de distintos equipos que guardan un secreto.

Heated rivalry


04/02/2026

Rocío Vergara - Agencia Comunica

El 25 de diciembre las plataformas sociales se congelan por unos segundos. El último capítulo de Heated Rivalry llega a los usuarios de los países anglosajones, generando un colapso en la comunidad de fans, que hasta ese entonces, crecía de manera silenciosa. Comentarios, teorías, fragmentos de escenas y debates comenzaron a circular a gran velocidad, transformando la serie en un fenómeno global.

Lo que inició como un proyecto de bajo perfil, siendo una adaptación del libro “The Long Game” de la autora Rachel Reid, terminó convirtiéndose en una de las ficciones más comentadas del año. Creada, escrita y dirigida por Jacob Tierney, así como producida por Crave, llega a Latinoamérica bajo el título de Más que rivales.

Jane y Lily, un secreto durante ocho años

Illya Rozanov (interpretado por Connor Storrie), proveniente de Rusia, logra obtener una banca para jugar en los Boston Raiders en 2008. En paralelo, Shane Hollander (interpretado por Hudson Williams) consolida su lugar como rookie en los Montreal Metros. Desde ese primer cruce entre los personajes, la serie se mueve sobre un territorio incómodo.

Dos jugadores de élite, figuras públicas en ascenso y rivales declarados tanto dentro y fuera de la cancha, construyen un vínculo amoroso que se ve atravesado por competencia, deseo y el silencio.

A lo largo de los episodios no solo se construye la línea temporal de una relación amorosa sostenida en secreto durante ocho años, sino que se deja entrever los límites que impone ser un deportista profesional. El deporte de alto rendimiento aparece como un espacio donde el cuerpo es exigido al máximo, la imagen se cuida con obsesión y la vida privada queda subordinada a contratos sociales, estadísticas y expectativas externas.

Shane

La historia se embarca en una representación sobre el rol de las figuras públicas, la vida íntima de los deportistas y el costo de sostener una identidad que no siempre coincide con el deseo personal. En ese sentido, el secreto no solo es un recurso narrativo, sino un síntoma de un sistema deportivo que aún reprime y controla las voces de los/las deportistas.

Cuando la ficción atraviesa la pantalla

El impacto de Heated Rivalry no se agotó en las pantallas. Su llegada coincidió con un contexto tenso dentro del hockey sobre hielo profesional. La Liga Nacional de Hockey (NHL) es la única de las cuatro grandes ligas de deportes masculinos en Estados Unidos que nunca ha tenido un jugador gay abiertamente en su historia. La mayoría de los deportistas que forman parte de la comunidad, eligieron hablar al retirarse del Hockey profesional, cuando la presión, los contratos y la exposición mediática dejaban de ser una amenaza directa.

En octubre del 2023 la liga profesional profundizó ese clima de silenciamiento cuando anunció la prohibición del uso de banderas y cintas en los palos con los colores del arcoíris, limitando el uso exclusivamente de los colores blancos y negros en las cintas. La decisión generó una fuerte reacción negativa por parte de la comunidad LGBTQ+, aunque la Liga dio marcha atrás parcialmente, mantuvo la prohibición de los emblemas en las camisetas.

lily

En ese escenario, la serie funcionó como una grieta inesperada, convirtiéndose en una ficción que habilitó la palabra. En redes sociales, especialmente en X, comenzaron a circular los testimonios de deportistas que reconocieron haberse sentido interpelados por la historia.


Como la historia del atleta olímpico inspirado por la serie, también se sintió de la misma manera el jugador de hockey sobre hielo, Jesse Kortuem quién compartió por sus redes sociales su historia para romper con los estereotipos de masculinidad en el deporte.

Así, Heated Rivalry no solo incomodó a la industria del entretenimiento trayendo a las pantallas una historia de amor secreto, sino que dialogó directamente con un deportes atravesado por una historia de más de 100 años de silencio. La serie no cambia las reglas ni deroga las prohibiciones sociales, pero sí corre un límite fundamental: lo decidible. Ese desplazamiento, deja una marca que va más allá de la pantalla.