Cultura y comunidad

Los espacios culturales más cerca de la habilitación

Integrantes de Chamula e Insurgente se reunieron con autoridades municipales para dialogar sobre los conflictos que atraviesan. El eje del encuentro fue la incorporación de estas entidades bajo una figura legal que las ampare.

 

“Chamula, Tierra de las Artes” e “Insurgente Espacio Cultural Independiente” son lugares artísticos y autogestionados que funcionan en Olavarría. Ambas entidades reclaman al municipio la posibilidad de obtener la habilitación y la reglamentación como Centros Culturales. Los pedidos fueron manifestados en una reunión entre miembros de ambas partes. “Lo más importante es que nos escuchamos. A veces cuesta el diálogo entre los funcionarios y los ciudadanos” expresó Diego Robbiani, Secretario de Desarrollo Humano y Calidad de Vida del municipio en una entrevista brindada a Radio  Universidad. El funcionario destacó que el municipio busca estimular este tipo de emprendimientos pero que es necesario “poner las entidades en orden”. Según Robbiani, esto se vincula con que puedan instituirse como entidad de bien público y que luego lleven a cabo las reformas edilicias que exige el municipio en un plazo de tiempo determinado. “Necesitamos que también existan reuniones con cada espacio en particular porque todos tienen diferentes necesidades en cuanto a lo edilicio” plantea Laura Tropea, integrante de Chamula, en declaraciones a Radio Universidad. Asimismo, subrayó la predisposición del municipio para dialogar pero sin dejar de lado la necesidad de que se lleven a cabo futuras reuniones.

“Estamos de acuerdo con la propuesta de enmarcarnos dentro de una figura legal. Pero también queremos focalizar en que se cree, dentro de la ordenanza que está en vigencia o en paralelo, algo que nos nuclee más específicamente”, expuso Tropea. Esto se debe a que la figura de Centro Cultural no existe y la figura de entidad de bien público no tiene en cuenta características particulares de estos espacios autogestionados. Por su parte, el secretario también destacó que hace unos años, a través de una ordenanza, se creó un registro para este tipo de emprendimientos, estableciendo algunas extensiones impositivas que pueden obtener una vez que estén registradas como entidad de bien público o que tengan personería jurídica. “Chamula e Insurgente no pueden ingresar dentro de la nómina de la ordenanza porque no tienen ese registro. Por eso hay que empezar desde la parte formal y continuar por la parte estructural”, explicó Robbiani.

A partir de ahora, desde los espacios culturales también se planea trabajar de manera conjunta. La idea de ese y otros objetivos es tener una mayor visibilidad en la comunidad. “A veces hay desconocimiento hasta de los vecinos sobre lo que hacemos. Entonces está bueno salir a la comunidad a contarles quienes somos, que hacemos. (…) Estos espacios surgen de una inquietud, de un sueño. Y como no hay un fin comercial, el impulso va más allá de un montón de formalismos”, analizó Tropea. “De acá en más, tenemos todo por delante para poder impulsar lo que puede ser el puntapié para otro tipo de emprendimientos de esta índole en la ciudad”, concluyó el Secretario municipal. Ambas partes permanecen abiertas al diálogo y a futuros encuentros ante la posibilidad de llegar a un consenso sobre la estructura y la reglamentación de estos espacios./ AC-FACSO